El Meridiano
de los Monegros

Una novela de Josep Mª Oyonate
Haz clic en los puntos del mapa
© JM Oyonate — Este sitio web respeta tu privacidad y no utiliza cookies.

Patricia Vives viaja al Camino de Santiago.

Durante el viaje encuentra una cuña de cantero que perteneció a un bandolero de Los Monegros.

Siguiendo su pista descubren una herencia nunca declarada.

Una aventura histórica que nos sumerge en la decadente España de preguerra por sus colonias y en la Conferencia Internacional del Meridiano, celebrada en Washington en 1884.

Haz clic en los puntos del mapa

Una partida diplomática del siglo XIX. Un secreto que cruza el océano. Y cinco amigos que, más de un siglo después, reescriben la historia que nunca se contó.

El diplomático y escritor Juan Valera embarca en el «R.M.S. Cephalonia» para ejercer una de sus últimas representaciones institucionales: Embajador de Su Majestad Católica ante los Estados Unidos.

Sexagenario, piensa más en las prevendas del cargo que en la encomiendas recibidas: apaciguar los movimientos independentistas cubanos, el cobro pendiente por la venta del territorio de Florida y la Conferencia Internacional del Primer Meridiano.

Un mandato breve y un objetivo personal que cumplir antes de volver a España, exprimiendo los réditos de alguna de las tres opciones.

Cuba tenia el apoyo estadounidense (como se demostró con posterioridad cuando Cuba consiguió su independencia en 1898 en la Guerra Hispano-Estadounidense), no siendo una opción operativa.

La Deuda de Florida se arrastraba desde 1819, y el gobierno estadounidense ganaba tiempo deduciendo supuestas demandas al Gobierno Español. De hecho España nunca vería un centavo de los 5 millones de dólares comprometidos en 1819 en el Florida Purchase Treaty.

Sólo le quedaba una opción para procurarse una jubilación cómoda: la Conferencia del Meridiano que iniciaría en octubre de 1884, y que determinaría el Primer Meridiano para uso Internacional como estándar de tiempo. Opción difícil de monetizar en beneficio propio.

Entre los asesores y traficantes de armas encontrará la manera de alcanzar sus intereses.

Cinco amigos, cuya relación se truncó durante los estudios universitarios, retoman su relación y se embarcan en una epopeya en el justo momento en que hacen balance de sus vidas; reescribiendo la historia que nunca se contó.

En él embarcó el Embajador Plenipotenciario Español en los Estados Unidos de América para iniciar su representación en Washington durante la presidencia de Chester Alan Arthur.

Capitán H.W. Pierce

Viaje inaugural Liverpool-Boston, 23 de agosto de 1882

Construido por Laird Bros., Birkenhead, Inglaterra.

Tres mástiles y una chimenea.

Pasajeros: 200 cabinas, 1.500 pasajes tercera categoría.

13 días de navegación Liverpool-New York con escala de aprovisionamiento en Queenstown, Irlanda.

Disponía de grandes salones iluminados con luz eléctrica, biblioteca, piano, sala de fumadores, cuartos de baño, caloríferos y buena comida.

El meridiano cero. La línea invisible que la Conferencia Internacional de 1884 fijó como referencia para medir el tiempo y la longitud en todo el mundo, y alrededor de la cual gira la trama de la novela.

Octubre de 1884. La Conferencia Internacional del Primer Meridiano debate qué meridiano adoptar como estándar internacional.

Es también el destino de la última misión del embajador Juan Valera: apaciguar el conflicto cubano, el cobro de la Deuda de Florida y la propia Conferencia. Un mandato breve con un objetivo personal que cumplir.

En 1884 la capital norteamericana, urbanísticamente, era una ciudad a medias.

Aún quedaban terrenos en manos privadas, cuyos propietarios presionaban al gobierno federal para su adquisición, utilizando el ganado que pastaba libre por los alrededores de la Casa Blanca.

El eje político se circunscribía a tres edificios: el Edificio del Departamento de Estado, Guerra y Marina (actual Eisenhower Executive Office Building -EEOB-), donde se gestionaba la política exterior y se celebró la Conferencia Internacional del Meridiano; el Capitolio, sede del poder legislativo; y la Casa Blanca, sede de la presidencia.

Los tres sedes estaban vertebradas por la Avenida Pensilvania, conocida como la «America's Main Street».

Lafayette Square, junto a la Casa Blanca y el Edificio del Departamento de Estado, Guerra y Marina, era una ubicación estratégica para un representante extranjero, porque tenía a dos pasos los dos edificios donde estaban sus interlocutores.

No obstante, a ambos lados de Lafayette Square estaban dos barrios peculiares: Foggy Bottom y Murder's Bay. El primero, un barrio industrial de emigrantes alemanes; y el segundo, el barrio del juego y la prostitución, donde era habitual encontrarse los cuerpos de jugadores asesinados en las orillas del Potomac (actual Federal Triangle).

La serie de HBO «La Edad Dorada» (The Gilded Age) es un fiel reflejo del Nueva York de la época y profundiza en la guerra empresarial de los nuevos ricos por el control de la red ferroviaria norteamericana.

«La Liberté éclairant le monde»

Durante el paso por París de Juan Valera, de camino a Liverpool para embarcarse dirección a Washington, visita los talleres Gaget, Gauthier et Cie, que estaban acabando el primer ensamblaje.

La República Francesa regaló la estatua a los Estados Unidos de América para la conmemoración del centenario de la independencia estadounidense y en recuerdo de la amistad franco-estadounidense.

Frédéric Auguste Bartholdi fue contratado para diseñar una estatua; para el diseño de la escultura, Bartholdi contrató al ingeniero Gustave Eiffel.

El brazo se expuso en septiembre de 1876 en la Exposición del Centenario de Filadelfia. En 1878, la cabeza de la estatua fue mostrada al público con ocasión de la Exposición Universal de París.

El desmontaje comenzó en enero de 1885.

La estatua se embarcó en el puerto de El Havre, llegando a Nueva York el 17 de junio de 1886, a bordo de la fragata francesa Isère.

El 28 de octubre de 1886, la Estatua de la Libertad fue inaugurada en presencia del presidente estadounidense, Grover Cleveland.

En la escala londinense de Juan Valera, la capital británica se encontraba en pleno apogeo victoriano: era la metrópolis más poblada y poderosa del mundo, caracterizada por una rápida industrialización, una intensa contaminación («smog») debida a la quema masiva de carbón y el auge de la iluminación a gas.

El embajador español en los EE. UU. aprovechó su breve estancia para proveerse de complementos de vestir en las sastrerías de Savile Row.

Con ánimo de informarse de una de sus obligaciones representativas en Washington, la Conferencia Internacional del Meridiano, fue a conocer a la Dama del Tiempo de Greenwich, Ruth Belville, que vendía la hora exacta.

Ruth Belville, cada día, iba al Observatorio de Greenwich, ponía en hora un cronómetro portátil de precisión y hacía su recorrido diario por el centro de Londres y el West End, visitando a unos 200 clientes, a los que permitía que echaran un vistazo a su reloj «Arnold» y pusieran en hora los suyos.

La exactitud horaria vino determinada con la implantación del Tiempo Medio de Greenwich (GMT) por la Great Western Railway, con el ánimo de que la gente no perdiera el tren y evitar los accidentes ferroviarios en líneas compartidas, unificando la hora en todas las estaciones.

Tener el reloj sincronizado con ese TMG se convirtió en un símbolo de estatus.

El conflicto independentista cubano contaba con el apoyo estadounidense —como se demostraría en 1898, con la independencia de Cuba tras la Guerra Hispano-Estadounidense—, lo que lo convertía en una pieza imposible de mover sobre el tablero diplomático de Valera.

Arrastrada desde 1819, la Deuda de Florida era una herida abierta: el gobierno estadounidense ganaba tiempo deduciendo supuestas demandas al Gobierno Español. De hecho, España nunca vería un centavo de los 5 millones de dólares comprometidos en el Florida Purchase Treaty.

Donde la doctora Patricia Vives, matemática, había estado becada investigando sistemas dinámicos antes de regresar a casa por el inicio del curso académico. Su mente seguía aún allí cuando arranca, en el presente, su parte de la historia.

El hilo del siglo XIX.

En la árida estepa de los Monegros, entre sasos y sabinas, se refugia Mariano Gavín, «el Cucaracha», y su cuadrilla de bandoleros. Unas almas conocedoras de la realidad que se acerca día a día: la previsibilidad histórica del perdedor.

De aquel mundo de diligencias, indultos reales y traficantes de armas nace el objeto que, más de un siglo después, lo cambiará todo.

El hilo del presente — y el destino de Melchor.

La Barcelona del s. XIX es una ciudad en transformación: la muralla se desmantela y el comercio extramuros obliga a abrirla. Allí rehace su vida Melchor, el único de la cuadrilla que escapó del cadalso.

Un siglo después, en su área metropolitana, vive Patricia Vives, doctora en Matemáticas. Dos relatos que divergen en el tiempo pero que evolucionan a lo largo de la novela para converger en un punto de fuga que transforma la vida de un grupo de amigos.

El viaje que lo dispara todo. Cinco amigos —un ingeniero, un médico, un abogado, una matemática y un gestor comercial— deciden hacer unas etapas del Camino en el Puente del Pilar.

En el trayecto, un alto junto al monumento al Meridiano de Greenwich a su paso por los Monegros pone en sus manos un hallazgo: una cuña de hierro con una marca de cucaracha. El reencuentro se convierte en epopeya.

El Palacio de Santa Cruz es la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.

La escalera de piedra da acceso a dos patios: el Patio Colón y el Patio Elcano.

Un pasadizo elevado conecta los edificios sobre un patio conocido históricamente como el «Callejón del Verdugo»; pues fue Cárcel de Corte de Felipe IV.

En su Salón de Embajadores da comienzo el acto oficial de la entrega de credenciales, tras el cual el nuevo embajador en España recibe un Escuadrón de Escolta de la Guardia Real a caballo y acude al Palacio Real en una berlina de Gala; al llegar al Patio de la Armería la Agrupación de la Guardia Real rinde Honores interpretando el himno nacional de su país para, después, ser recibidos por el Rey.

El dicho edificio, que fue sede del Ministerio de Ultramar, el Embajador Plenipotenciario D. Juan Valera y Alcalá-Galiano, tiene una reunión antes de partir de viaje; esta reunión extraoficial determinará su destino en «El Meridiano de los Monegros».

En el otoño de 1884, cuarenta y un hombres —astrónomos, diplomáticos, oficiales navales y cartógrafos— se reunieron en Washington D.C. con una misión: sincronizar los relojes del mundo y, en consecuencia, el posicionamiento en el orbe terrestre.

Hasta entonces cada país fijaba la hora en relación a la posición astronómica del sol a mediodía; pero el sistema se había convertido en una pesadilla logística.

El comercio internacional requería fechas y horas que nadie podía verificar con certeza. Los barcos que cruzaban el Atlántico llevaban cronómetros ajustados a diferentes meridianos, por lo que cada país daba diferentes horas de salida y llegada según la hora de referencia.

La decisión no era solo una cuestión de orgullo nacional, sino que conllevaría fijar qué nación controlaría el mundo, conociendo la posición del enemigo en el mar.

Francia se resistió argumentando que el meridiano debía ser «absolutamente neutral»; pero los británicos y estadounidenses tenían un as bajo la manga: los hechos consumados.

El 22 de octubre de 1884, la resolución definitiva aprobó como tal el meridiano que pasaba por el Observatorio de Greenwich (Londres), certificando la defunción de un imperio del viejo mundo, el español, que se consumó en la Guerra Hispano-Estadounidense con la independencia de Cuba en 1898.

La Conferencia Internacional del Primer Meridiano significó un punto de inflexión en la geopolítica internacional: por un lado, la evidencia de la pérdida de peso del imperio español, que se confirmó con la pérdida de las colonias de Cuba y Filipinas (1898); y por otro, el nacimiento del imperialismo norteamericano, que acabó consolidándose con la II Guerra Mundial (1945) y la constitución de la OTAN.

Basil Zaharoff aterrizó en España movido por la oportunidad de vender armas al Ejército español, pero sobre todo para boicotear la construcción del «torpedero submarino» de Isaac Peral, que perjudicaba las ventas de los submarinos que él vendía con propulsión a vapor y que no podían sumergirse totalmente.

En pruebas del Ministerio de Marina, el de Isaac Peral navegó a propulsión eléctrica y disparó torpedos en superficie y sumergido sin problemas. Era un arma de guerra excepcional.

Zaharoff había conocido con sospechosa rapidez los trabajos de Peral, inspeccionando los planos confidenciales que este había entregado al Ministerio de Marina español, e incluso había tratado de comprar las patentes al mismo Peral durante un encuentro «fortuito» en Londres. Peral había rechazado las ofertas.

Zaharoff aplicó su «sistema»: el submarino sufrió cuatro sabotajes durante las pruebas. Al final, Zaharoff consiguió lo que quería. Pese a lo satisfactorio de las numerosas pruebas, la junta técnica señaló que el submarino no servía.

El ministro de Marina desaconsejó dotar al país de un arma sin parangón en ese momento, y que en la guerra contra EE. UU. (que ya se dejaba entrever) pudo haber significado la diferencia entre derrota y victoria.

De hecho, el almirante Dewey de la Fuerza Naval de los EE. UU. declaró tras la Guerra de Cuba:

«Si España hubiese tenido un solo submarino como el inventado por el señor Peral, reconozco que yo no habría podido mantener el bloqueo ni 24 horas.»

¿Quieres involucrar a tus alumnos y evitar la «delegación cognitiva»? Sumérgelos en una novela con dos tramas paralelas:

Todo ello con una ambientación y un detalle histórico de gran envergadura.

Una metodología para despriorizar el resultado y enfocarse en valorar el proceso, favoreciendo el aprendizaje a largo plazo y no finalista.

Aprende de la IA: personaliza la educación y ajústala a las necesidades del alumnado y a la diversidad de ritmos de asimilación.

¿Quieres que el tema de la Guerra Hispano-Estadounidense y la Crisis del 98 queden asimilados de cara a la EvAU?

Contacta con el autor y vehicula el aprendizaje a través de la lectura de la novela. ¡Contrata una presentación-charla histórica!

1968 · Vallès Occidental

«Como Hergé, parte de la realidad del s. XIX para crear una ficción en el s. XXI; creando una aventura en la madurez de unos personajes salidos de la novela de Enid Blyton para reivindicar que sí se puede seguir soñando. Destila contexto social y humano como Donna Leon, desarrolla una trama como John Grisham y trata la historia como Katherine Neville.»

Josep Mª Oyonate

Ha crecido en un municipio que, por su número de habitantes, es una ciudad, pero se considera hijo de «su calle», como el microcosmos social que describió Joan Manuel Serrat en «El meu carrer». Aunque bien es cierto que las circunstancias personales y profesionales le hicieron traspasar la frontera natural de su ciudad de origen.

A pesar de su pasión por la lectura y la historia, su medio de vida es el ejercicio de la abogacía y la docencia; actividades que en apariencia lo alejan de la creatividad vinculada a cualquiera de las artes, ya sean estas mayores o menores.

No obstante, su capacidad de relato proviene de una creatividad adquirida de los juegos de infancia, de aquellos niños que construían aventuras con cajas de cartón, tijeras y rotuladores «Carioca»®; imaginando aventuras épicas de corsarios, conquistas del Oeste, tesoros ocultos y viajes al espacio.

La verdad es que no es un recién llegado a la escritura, ya que antes ha pasado por la creación de «storytelling» para marcas comerciales («Dustage»®), la dramaturgia teatral («El vostre futur és aquí, balla'l» —musical—, «From a litham to a Salacot: Africa pedaled by Kazimierz Nowak» —cuento—) y charlas para museos (Bici Lab Andorra) e instituciones culturales («Gino Bartali: una vita in tre atti e un intermezzo», «L'èpica del fracàs: moments inspiradors i inoblidables», «Los Colores del Tour: el nacimiento del patrocinio deportivo en eventos abiertos»). Todo ello desarrollado por todo el territorio nacional y, en menor medida, internacional.

Ahora se aventura a escribir su primera novela histórica.

11 de mayo de 2026

Presentación en el Rotary Club Cerdanyola

Presentación en el Rotary Club Cerdanyola.

Cartel de la presentación de El Meridiano de los Monegros en el Rotary Club Cerdanyola

20 de abril de 2026

Presentación en el Centro Aragonés de Ripollet

Presentación en el Centro Aragonés de Ripollet.

Cartel de la presentación de El Meridiano de los Monegros en el Centro Aragonés de Ripollet

13 de abril de 2026

Presentación en el Ateneu de Cultura de Cerdanyola del Vallès

Presentación en el Ateneu de Cultura de Cerdanyola del Vallès.

Cartel de la presentación de El Meridiano de los Monegros en el Ateneu de Cultura de Cerdanyola del Vallès

20 de diciembre de 2025

Presentación en el Archivo Municipal de Ripollet

El sábado 20 de diciembre, Josep Mª Oyonate presentó su novela histórica El Meridiano de los Monegros en el Arxiu Municipal de Ripollet, sede del Centre d'Interpretació del Patrimoni Local Molí d'en Rata, con la colaboración del Ajuntament de Ripollet.

Cartel de la presentación de El Meridiano de los Monegros en el Arxiu Municipal de Ripollet

Enero 2026

Presentación en el programa de Ripollet Ràdio: Temps de Llibres

Presentación en el programa de Ripollet Ràdio: Temps de Llibres.

Presentación en el programa de Ripollet Ràdio: Temps de Llibres

11 de febrero de 2026

Entrevista en Ripollet Ràdio

Reseña de El Meridiano de los Monegros Reseña de El Meridiano de los Monegros Reseña de El Meridiano de los Monegros Reseña de El Meridiano de los Monegros Reseña de El Meridiano de los Monegros
Prensa sobre El Meridiano de los Monegros Prensa sobre El Meridiano de los Monegros Prensa sobre El Meridiano de los Monegros Prensa sobre El Meridiano de los Monegros Prensa sobre El Meridiano de los Monegros
Firma de ejemplares de El Meridiano de los Monegros Firma de ejemplares de El Meridiano de los Monegros Firma de ejemplares de El Meridiano de los Monegros Firma de ejemplares de El Meridiano de los Monegros Firma de ejemplares de El Meridiano de los Monegros Firma de ejemplares de El Meridiano de los Monegros
Portada de El Meridiano de los Monegros

Librerías

La Libre de Ripollet
Calle Estrella, 7 · 08291 Ripollet (Barcelona)
lalibreripollet.es ↗
Llibreria Casanovas
Calle Fontetas, 25 · 08290 Cerdanyola del Vallès
llibreriacasanovas.net ↗

Venta directa

Transferencia bancaria.

Compra directa profesionales.

Próximo evento de El Meridiano de los Monegros

Si deseas contactar con el autor para comentarios, contratar una presentación, charla o una ruta literaria, este es el canal.

El bandolero «El Cucaracha». Mariano Gavín Suñén

Diligencias y vías de comunicación históricas Madrid–Barcelona

Arquitectura

Barcelona s. XIX

Madrid s. XIX

París y Londres s. XIX

Washington s. XIX

Juan Valera y Alcalá-Galiano

Antonio López y López. I Marqués de Comillas

Basil Zaharoff

Isaac Peral

Guerra hispano-estadounidense

Congreso Internacional del Primer Meridiano